viernes, 29 de agosto de 2008

Nueva temporada

Septiembre, por fin. Ahora podré hacer cosas, podre hacer cosas a parte de trabajar. Cosas grandes quizás, o quizás no tanto. Lo importante es ilusionarse y crear proyectos, aquí tengo los primeros proyectos de la nueva temporada:
A) Inventar el RECOGEDOR DE CHOCOLATINAS.

El "RECOGEDOR DE CHOCOLATINAS" vendrá a convertirse en una de las herramientas más útiles y eficaces del siglo 21. Su funcionamiento es bien sencillo:

1)Se mete el RECOGEDOR en una maquina de chocolatinas de estas que están en los sitios públicos.

2) Una vez metida, se selecciona en la máquina del sitio público la chocolatina deseada, se introduce el dinero requerido para una unidad de chocolatina. Se pone el RECOGEDOR en funcionamiento y como por arte de magia, obtenemos un increible botín de "n" unidades de la chocolatina seleccionada. Siendo "n" el número de chocolalinas que disponga la máquina de ese modelo de chocolatina.

El principio activo del RECOGEDOR consiste en dos brazos articulados que colocan una placa por encima de la célula fotoeléctrica de la máquina pública, la que detecta que una chocolatina ha caído. Esto produce que el tornillo sin fin que reparte las chocolatinas no deje de girar, brindándonos todas las chocolatinas de las que disponga.

Sigamos con mis proyectos para esta nueva temporada:

B) Componer una canción a la semana.

C) Demostrarle al mundo que es imbécil.

D) Crear una secta para financiar mis inventos. Se llamará " La secta de los elegidos", "La secta verdadera" , "A la secta va la vencida", o cualquier nombre similar que sea atrayente para mentes débiles, dispuestas a donar dinero para escuchar promesas de un mundo mejor. Este objetivo es también compatible con el C.

E) Dar a conocer al mundo los enormes y saludables beneficios de escuchar música montando en bici. Probablemente uno de los placeres más sublimes de este mundo. La secta también se podría llamar "La secta que escucha música en bici", sería sin duda una secta de éxito.

Y bueno... de momento nada más, ya iré añadiendo cosas.

martes, 26 de agosto de 2008

Un día más.

Hoy voy a quejarme de mi vida. Sólo lo hago como práctica para echar toda la mierda que llevo dentro.

Otro día si eso quemo un bosque.

Pero hoy no tengo ningún bosque cerca, así que toca resignarse.

Me ha pasado otra vez, justo ahora. Ahora es uno de esos momentos en que mi vida me parece completamente inútil. Ningún objetivo cumplido, nada ganado, ni nada perdido. Es entonces cuando tengo esa sensación esuchar silencio. Oigo el silencio y siento algo, algo que va de los pies a la cabeza y da vueltas, parece sangre hirviendo. Lo noto durante horas, a veces días, hasta que para . Pero el silencio nunca para del todo, siempre vuelve.

Noto eso cuando estoy triste, es dolor físico, literalmente. Aunque no siempre fue así. Todo empezó en marzo de 2006. Ese mes empecé a sentir esa sensación, esa sensación que no me deja pensar, ni hablar, ni en general hacer nada; solo me deja sentir la sangre quemándome el cuerpo. Esa sensación me hizo dejar de valorar muchas cosas, prácticamente todo. El mundo empezó a darme igual, lo único que quería era dejar de sentir ese silencio.

Los problemas no se hicieron esperar: suspensos, discusiones, enfermedades...; pero todo me daba igual; nada me motivaba. Sólo quería dejar de escucharlo. A veces dejaba de sentirlo, eso es verdad: era el hombre más feliz del mundo. Comenzaba a mostrar interés por la vida, por los estudios, las personas, por todo. Pero siempre pasaba algo, algo malo que me hacía volver a sentir el silencio.

Y aquí estoy ahora mismo, volviéndolo a escuchar.

...


Pero curiosamente, hoy no ha pasado nada.

jueves, 14 de agosto de 2008